Resultados del proyecto DiCE: salud digital y economía circular para una sanidad sostenible
30/09/2026
La digitalización está transformando la atención sanitaria. Sensores inteligentes, dispositivos conectados, sistemas de monitorización remota y otras herramientas digitales forman ya parte de la práctica clínica. Sin embargo, este avance plantea una cuestión cada vez más importante: ¿qué ocurre con estos dispositivos cuando dejan de utilizarse?
El proyecto europeo Digital Health in the Circular Economy (DiCE), financiado por la Unión Europea, ha trabajado para demostrar que la economía circular puede aplicarse a dispositivos de salud digital, reduciendo residuos, optimizando recursos y prolongando la vida útil de los dispositivos sanitarios sin comprometer la seguridad de los pacientes.
De “usar y desechar” a diseñar para circular
DiCE reunió a 20 organizaciones de nueve países para analizar cómo incorporar la circularidad a la salud digital. Para ello, estudió seis casos representativos, una grapadora quirúrgica eléctrica (Endocutter), una etiqueta electrónica reutilizable para medicamentos de ensayos clínicos (Digital Display Label), un pastillero inteligente (Smart Pillbox), cables de monitorización cardíaca (ECG Lead Sets), un sistema portátil de administración automática de fármacos (On-Body Delivery System (OBDS)) y un sensor inteligente para el seguimiento domiciliario de pacientes.
Los resultados demostraron que no existe una única solución circular. La estrategia más adecuada depende del tipo de dispositivo, su diseño, los materiales empleados y su uso clínico.
La reutilización puede ser más importante que el reciclaje
Uno de los principales hallazgos del proyecto fue comprobar que la reutilización puede generar mayores beneficios ambientales que el reciclaje.
En el caso de los cables de monitorización cardíaca, los modelos reutilizables lograron reducir entre un 81 % y un 94 % los impactos ambientales respecto a las alternativas de un solo uso. Además, las etiquetas electrónicas reutilizables permitieron reducir alrededor de un 27 % el impacto climático gracias a la actualización remota de la información.
Las conclusiones son claras, para avanzar hacia una sanidad más sostenible no basta con reciclar más, sino que resulta fundamental evitar que los dispositivos pierdan valor antes de tiempo.
Diseñar para una segunda vida
La recuperación de los dispositivos es esencial para que la circularidad funcione. En este ámbito, Fundación INTRAS desempeñó un papel destacado en el piloto realizado en España, centrado en la devolución de pastilleros inteligentes y otros dispositivos utilizados fuera del entorno hospitalario.
A través de diferentes estrategias motivacionales vinculadas al envase y distintos métodos de recogida, se analizó qué factores favorecen que los usuarios devuelvan los dispositivos para su reutilización o reacondicionamiento.
Los pilotos desarrollados en Bélgica, España y Eslovenia, con la participación de 413 personas, mostraron que más del 60 % de los participantes estaban dispuestos a devolver los dispositivos cuando el proceso era sencillo y accesible.
La experiencia confirmó que elementos como instrucciones claras, puntos de recogida cercanos y distintos canales de devolución son más efectivos que aumentar el número de mensajes o incentivos.
Del retorno a la segunda vida
Una vez devuelto, el dispositivo puede pasar por procesos de inspección, reparación, reacondicionamiento o reciclaje.
Entre los resultados más destacados, las pruebas realizadas con las etiquetas electrónicas reutilizables alcanzaron una tasa de reacondicionamiento exitosa del 91 %, demostrando el potencial de estas soluciones para reducir residuos y aprovechar mejor los recursos disponibles.
El proyecto también identificó la importancia de diseñar productos más fáciles de desmontar y reciclar, especialmente cuando incorporan baterías o componentes electrónicos complejos.
Una transformación de todo el sistema
Las conclusiones de DiCE muestran que la economía circular en salud digital requiere la implicación de todo el ecosistema: fabricantes, hospitales, profesionales sanitarios, pacientes, empresas logísticas, recicladores e investigadores.
Además, el proyecto desarrolló el Circularity Dashboard, una herramienta que integra indicadores ambientales, económicos y sociales para facilitar la toma de decisiones.
Los resultados obtenidos demuestran que la digitalización de la sanidad puede avanzar de forma sostenible si los dispositivos se diseñan, utilizan y recuperan pensando en mantener su valor el mayor tiempo posible. La participación de Fundación INTRAS ha contribuido a demostrar que la implicación de los usuarios y la simplicidad de los procesos de devolución son factores clave para hacer realidad esta transición hacia una salud digital más circular y sostenible.



