Vivir en una vivienda en la comunidad

Un lugar para Vivir es uno de los elementos fundamentales en el proceso de recuperación de personas con enfermedades mentales graves y prolongadas. La vivienda es un espacio de normalización de la vida, que permite desarrollar la responsabilidad, experimentar la vida en comunidad y favorece la obtención de un sentido de pertenencia y satisfacción social. En este sentido la vivienda facilita y promueve la construcción de un proyecto de vida que va más allá de la discapacidad.